Byrongrafías

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Nací el 29 de abril de 1968 en Cosamaloapan, Veracruz, mas o menos por julio del 67 fui engendrado sabrá Dios en que rinconcito de la cuenca del Papaloapan. 358 días mas tarde aproximadamente nació mi seis mesino y único hermanito Carlos Omar. Escribí mis primeros palitos y bolitas en el Colegio Betanzos en la capital de Guatemala, pero  las costumbres nómadas de mi padre nos llevaron a la provincia, a su pueblo natal, Santa Lucía Cotzumalguapa (“Lugar de la comadreja” igual que Cosamaloapan) y cursé la mayor parte de mi primaria en el Colegio San Antonio donde tuve mis primeros encuentros con el micrófono, con la guitarra y con el público que asistía a los festivales de diez de mayo y a los concursos de canto que se organizaban interinamente para elegir al representante en los concursos interescolares e intermunicipales. Desde tercero de primaria cantaba por aquí y por allá y cuando tenia como 9 años fui a cantar a un programa televisivo de concurso donde pasé sin pena ni gloria “Venga con Chalo, Venga”. Luego recuerdo haber cantado un tema de Ricardo Ceratto en el programa “Mentes sanas” del canal 3 y después de haber ganado en el 79 el tercer lugar en un concurso de aficionados pero a nivel nacional fui invitado a participar en “La Caravana Musical Gallo” integrada por varios artistas y patrocinada por la cervecería mas importante del país. Mi primer “poemita” lo escribí en sexto de primaria y me valió la expulsión de la escuela, luego de que después de presentarlo en lugar de una “composición” para Tecún Humán, la maestra (Munda) me reprobara en “español” y cuestionara la autenticidad del mismo, acusándome de haberlo copiado de algún lado y yo descargara toda mi frustración tirándole mis libros y profiriéndole un par de palabras nada poéticas. Fue entre el 80 y el 83 cuando el rollo de componer se me metió a la cabeza, después de escuchar las composiciones de Tano Chipuli, mi primo (Q.E.P.D.) quien me regalara uno de sus temas titulado, si mal no recuerdo “Piénsalo amigo”, al cual le modifiqué (para bien o para mal) toda la letra y la melodía, menos en el coro, adoptándola como mi primera canción y titulándola “Regálale al mundo”. Por esa época doña Lourdes Valencia (Q.E.P.D.) madre de mi mejor amigo de la adolescencia, Gustavo Gardoni, me incluyó en un proyecto musical de Antonio U. Bayona, reconocido periodista veracruzano que con la fiebre de Menudo, Parchís y similares, juntó a seis adolescentes para formar el grupo “Los Siderales”, organización con la que de hecho tuve mis primeras experiencias en un estudio de grabación, dirigido por Jorge Sánchez y con la extraordinaria participación de un excelente arreglista, compositor y cantante de nombre Alejandro Hernández (El Loco o La Bestia para los cuates) quien arregló mis primeras canciones: “Regálale al mundo”, “Cantando así” y “Oye” que fueron incluidas en el material original del grupo. Gracias a Toño y al patrocinio de “El Dictamen” -decano de la prensa nacional- empezamos a tener actuaciones por todos lados y al ser emuladores -que no imitadores- de Menudo, teníamos que cantar y además bailar. Tiempo después, con 19 años y ya medio conocido, cuando menos por mis colegas contemporáneos, fui convocado como vocalista al grupo Metal por Héctor Noriega alias “El Jamón Punk”. Él tocaba el bajo mientras sus dos hermanitos, mis ex socios de La Casona, Fernando y Daniel Noriega, la batería y la guitarra respectivamente. Trabajamos juntos recorriendo salones de fiesta en el puerto, Lerdo, Cabada, Cosamaloapan y Tierra Blanca pero no pasó mucho y quedé fuera del proyecto. De inmediato fui adoptado por el grupo Metropoly que era mas ligero . Conocí entonces lo que significaba ser “caimaneado” (dirigido y explotado) por Enrique Carrillo. Mientras transitaba de Los Siderales a Metropoly intenté varias veces entrar al concurso de Valores Juveniles Bacardí. Participé en el 85 por primera vez y no pasó nada. En el 86 lo intenté de nuevo y quedé dentro de un grupo de c100, pero de ahí en adelante no pasó nada. Al año siguiente repetí y volví a formar parte del “Plan de los 100″ al igual que Carlos Cuevas, pero después, no pasó nada. Creo que en el 88 el concurso fue solo para ex concursantes, pero en el 89 me logré colar hasta los 40. Sin perder la fe volví a audicionar en 1990, siendo un viejo conocido de los organizadores que ya me alucinaban cada año. En esa ocasión llegué a los cien, pasé a los cuarenta, me colé a los veinticuatro, califiqué a los diez finalistas y me quedé con el tercer lugar nacional interpretando un tema de mi autoría titulado “Le pido perdón”, dedicado a la madre que todavía me queda. Durante las semifinales, extra concurso, fui invitado por Raúl Velasco a cantar mi canción a las mamás en Siempre en Domingo. Luego tuve un par de presentaciones en el mismo programa y en varios programas de la época como “Estrellas de los noventas” y “Noche de Valores” conducidos por Gloria Calzada. Entonces alterné con Yuri y Cristal. Luego tuve entrevistas en los principales diarios de circulación nacional, en cadenas radiofónicas, donde conocí a Janet Arceo, Lourdes Guerrero (Q.E.P.D) Guillermo Ochoa, Víctor Trujillo, Ricardo Rocha y Adela Micha cuando trabajaba en el noticiero ECO. Me sentía en los cuernos de la luna porque el productor que me asignaron para el concurso fue Álvaro Dávila (compadre de Raúl Velazco) y me traía para acá y para allá. Su mujer -Paty Chapoy- fue la que escuchando mis canciones una tarde en su casa del pedregal sugirió que interpretara la de “Le pido perdón” aunque el concurso era de interpretes y no de compositores. También ella fue la que en una ocasión no pudo acompañar a su marido a ver a Juan Gabriel en el Palacio de las Bellas Artes y me cedió el lugar para que yo terminara de soñar con la gloria sentado al lado de su marido, de la esposa de Raúl en primera fila y rodeado de la crema y nata del medio artístico. Tiempo después me invitaron a participar en el festival OTI pero pretendían que cantara una canción o de Sergio Esquivel (Nadie se va del todo) o de Francisco Curiel (Un bolero) y yo que ya me sentía un importante compositor desprecié la oferta abogando por un tema que compuse para tan importante ocasión titulado irónicamente “Ni un paso atrás”. Hasta ahí llegó la inercia de Valores Juveniles. Pedro Alberto Cárdenas arregló el tema pero el comité de selección me eliminó sin mas ni mas. Álvaro me dio unas palmaditas en la espalda y me dijo que ni modo, que así era eso, pero que si se me ofrecía algo, contara con él. No lo he vuelto a ver desde entonces. Después de esa corta y frustrante estadía en México D.F. volví al puerto para dedicarme a cantar en bares. Abandoné mis estudios de Derecho por irme a grabar a Medellín, Colombia, invitado por la orquesta “La misma gente” de Cali donde terminé de introducirme en el mundo salsero que me abrió antes en Veracruz, la orquesta “Algo nuevo”. Con “Algo Nuevo” pisé diversos escenarios y alterné con Wilfrido Vargas, Celia Cruz, Oscar de León, Niche, Guayacán, Gerry Rivera, Rey Ruiz y otros tantos además de grabar los principales temas de la orquesta. A la fecha mi tema “Feminomanía” está incluido en la producción numero 10 de la orquesta “La Misma Gente” y en una grabación de un tal Cano Estremera a quien ni siquiera tengo el gusto de conocer. Entre la salsa del 94 en “Flavios” -hoy “Clímax”- y la trova del 98 en “Freeworld” -hoy Mitsubishi- me casé por primera vez, nació mi hija Karla Yomara, estudié cuatro semestres de la licenciatura en derecho en el Sistema de Enseñanza Abierta de la UV (becado por calificaciones), me fui a Colombia y regresé al mundo de los covers brincando de bar en bar según la paciencia, la oferta y la demanda de los empresarios. “El cuatro”, “Los Monjes”, “Mexican BuleBar”, “La Colonia”, “Villa Gandara”, “Mexican Gold Times”, un par de antros en Puebla, “Caos” en Cardel y finalmente el Free…
Me la pasé alternando bares, músicos y estilos hasta que se me metió la necedad de cantar mis rolas y “El teatro” empezó a hacer de las suyas entre la audiencia que me seguía. Un tanto confiado en mi publico fiel y necesitado de más ingresos, renuncié al lugar de moda y a la clientela selecta y elitista y acepté la oferta de Mario Basurto para tocar en su bar, el “Forum” ya en esos tiempos mejor conocido como el “Zorrum” y convertido en un elefante dormido, que modestia aparte cuando llegué a su escenario, despertó para sorpresa de mis antiguos y mis entonces patrones, para beneficio mío y para sentar el precedente definitivo de mi participación en el proyecto de La Casona, pero esa…
es otra historia.
(APÉNDICE DE CARLOS OMAR BARRANCO AGUIRRE)
Lo que sigue no es una transcripción de lo que escribí sobre mi hermano en el libro inédito “Casona, historia de un bar”, dentro de un capítulo que titulé “Byron Barranco: ¿Como otro cualquiera?”. Este es apenas un complemento a todo lo que ya ha narrado de su puño y letra él mismo y por eso, es una muy pequeña aportación que trata de explicar lo que ha ocurrido en los últimos ocho años con su carrera, en los que me ha tocado estar a su lado, observándolo. Es definitivo: el éxito que venía arrastrando de bar en bar en 1999 y el boom de “El Teatro” en la radio, motivaron que los hermanos Daniel y Fernando Noriega lo invitaran al proyecto de “La casona de la Condesa.” La inauguración fue el viernes 21 de enero del año 2000. Muy pronto empezó a grabar discos auto producidos y su trabajo autoral tuvo el escenario del bar como caja de resonancia. Era una delicia escuchar a cientos de jóvenes cantar sus canciones y repetir sus coros cada martes y viernes, cada jueves y sábado. A veces, cuando la madrugada se dejaba, volvía a subirse al escenario con muy pocos clientes, y de nuevo agarraba la guitarra, y era como si a esas horas la fiesta apenas comenzara. En 2000 grabó “Musas Gracias”; en 2001 “Yo no soy un disco”, en 2002 “Son del jarocho”, en 2003 “Soy Superior”, en 2004 “Las Canciones de las Condesas”, en 2005 “Sin compromiso”, en 2006 “Auténtico”, en 2007 “Veracruzano de Verdad” y en el presente año (2009) esta terminando de producir “Revolucionario”. Nunca ha tenido distribución en discotecas, centros comerciales o tiendas de souvenires. Tal vez por eso nunca ha basado su popularidad en récords de ventas. Nunca se ha dedicado a vender discos. De hecho no tiene compañía disquera. En el año 2002 el gobernador Miguel Alemán Velasco lo apoyó promocionando en todo el estado la canción “Soy Veracruzano”, escrita a petición expresa para difundir los valores de la veracruzaneidad. Fue un hitazo. Radio Televisión de Veracruz, Telever y TV Azteca transmitieron una versión corta en un videoclip que le dio la vuelta al estado en sesenta segundos.
En 2004 Nadia graba “El teatro” en el disco “Contigo sí” y Fidel Herrera le pide escribir un tema de su campaña para gobernador. Muchos criticaron que cantara para la causa roja y lo tacharon de convenenciero. Pero Byron tiene todo su trabajo publicado y por eso quien lo acuse tendrá que revisar toda su obra, especialmente en la parte de la canción política, la canción de protesta y la de compromiso social. Algunos se entripan y lo vetan y no lo invitan a sus conciertos playeros o a sus festivales “culturales”, pero la verdad es que este hombre de cabeza a veces rapada y a veces rizada, solamente escribe lo que piensa, y siempre que escribe, piensa. Así fue como escribió y musicalizó el tema insignia y todas las canciones de prevención, de corte infantil para la Fundación Michou y Mau, y luego le donó los derechos a esa asociación altruista dedicada a salvar y atender a niños quemados desde hace más de diez años. Ha escrito temas para asociaciones civiles como “Cada niño una sonrisa” para la asociación homónima, “Mano con mano” tema de el CRIVER, “Un donante” para el Centro Estatal de Transfusión Sanguínea” y varios temas en apoyo de distintas causas ecológicas, como la protección de las tortugas marinas, el parque arrecifal y en fechas recientes protestando por la mina Caballo Blanco. Escribió y musicalizó el tema de RTV (Radio Televisión de Veracruz), fue invitado a la cumbre Tajín en 2007 y 2009 y compuso la canción del evento.
Para Byron ya había empezado desde el 2005 un tiempo de reflexión y recogimiento. En 2006 participó activamente en las protestas por el fraude electoral en apoyo a López Obrador. De esa fecha al día de hoy ha incrementado su costumbre por escribir canciones de contenido social, la por él llamada “Canción de propuesta” renunciando a la fama farandulera y a muchos pero muchos contratos.
En 2008 dejó la sociedad en La Casona, para, libre de presiones y conveniencias empresariales  dedicarse de lleno a su activismo político musical, en favor de la elevación de la conciencia nacional. Por esas fechas, Lupita D´alessio anunciaba por primera vez, que “El teatro” sería incluida en su disco 55.
En 2009 invierte sus esfuerzos en el “Café de la revolución”, proyecto cultural en la colonia Revolución de Boca del Río, condenado al fracaso comercial por su naturaleza y ubicación.
La canción “Morena”, escrita en 2005 y dedicada a Santy Trigos, su esposa, es modificada en 2010 para regalársela al movimiento de regeneración nacional. Por esas fechas y hasta 2012, colabora en dos estaciones alternativas por internet, Radio AMLO y Radio La nueva república, con su programa “El cantautor” ¡Chingao!
Participa como candidato a diputado federal por Boca del Río en las elecciones de 2012 con los colores del PRD y el movimiento progresista, pero con el corazón moreno obteniendo 27 mil votos (de los buenos)
En 2013 aparte de recibir a su hijo, Benjamín Sai, escribe el tema para la campaña “No T quemes” de la Fundación Michou y Mau, al tiempo que Lupita D´alessio dejaba fuera de su nuevo disco, la canción que interpretara varias veces en el Auditorio Nacional y en más de una ocasión, dijo sería su primer sencillo, su punta de lanza: El teatro. La misma canción pero con arreglo de mariachi y cumbia es grabada de manera independiente por la guapa histrionisa Ivonne Montero.
Pasa seis meses en el caribe mexicano y en 2014 sigue escribiendo su historia cantando a Veracruz
(Continuará)